A. Akkari: “Los Juegos Olímpicos son un rayo de esperanza”

André Akkari, en el EPT Barcelona
Akkari, en juego. / Foto: D.O.

Tras los Juegos Olímpicos, André Akkari espera que el poker siga su particular auge en Brasil. El Team Pro de PokerStars sigue promocionándolo allá donde va.

Si vas por Brasil y preguntas por André Akkari, muchos de los jóvenes o personas de mediana edad sabrán decirte quién es. Se ha convertido en toda una estrella en Brasil, tanto que la gente lo reconoce por la calle.

Además, el Comité Olímpico Brasileño le pidió que portara la antorcha olímpica por las calles de su ciudad natal, Sao Paulo.

Ahora, de vuelta a las mesas, André Akkari ha viajado hasta Barcelona para para cambiar el espíritu olímpico por las mesas del European Poker Tour. Nuestro compañero Dirk Oetzmann aprovechó para hablar con él y conocer de primera mano cómo le ha sentado a su país está en todo el foco mundial.

André Akkari: Me invitaron a llevar la antorcha después de una encuesta con varios deportistas de deportes de habilidad mental. Conseguí el 90% de los votos. Fue una gran experiencia. La gente en la calle estuvo gritando y coreando mi nombre, absolutamente increíble.

Llevé la antorcha durante unos 200 metros, por lo que realmente es solo un par de minutos, pero lo hice muy lento para tenerla algo más de tiempo.

PokerListings: Echando un vistazo atrás a los Juegos y las controversia que se generaron alrededor, ¿crees que tuvieron éxito?

AA: Creo que han sido increíbles. Pero hay dos lados para todo Brasil. Un lado es la política, la corrupción, la economía. Parece que somos grandes a la hora de tomar decisiones equivocadas en estos campos.

Por otro lado están las personas. La manera en la que hemos cuidado a los atletas, tanto los nuestros como los otros. La organización de los Juegos fue buena, y en particular los voluntarios procedentes de todo el mundo, fueron fantásticos.

Ellos no consiguen dinero, pero están comprometidos y nunca he visto nada como eso anteriormente. Para mí es importante mantener separadas estas dos cosas, el dinero y la política por un lado, y la gente por otro.

PL: Cuando Brasil consiguió la organización de los Juegos Olímpicos en 2009, las cosas se veían bien. El presidente Lula dijo que sería un paso para que Brasil se moviera “de un país de segunda a un país de primera clase”. Pero cuando comenzaron los Juegos, el país estaba inmerso en todo tipo de problemas, incluyendo la campaña de destitución de la presidenta Dilma y la policía mostrando carteles en el Aeropuerto que decían “Bienvenidos al Infierno”.

André Akkari corrió con la antorcha olímpica
Akkari, relevista olímpico

AA: Eso ha sido lo peor que he visto en mi vida (niega con la cabeza).

Aun así, todo lo malo que ocurrió en Brasil en los dos últimos años aún siguen. La corrupción sigue ahí, la crisis económica sigue ahí.

La gran sorpresa de los Juegos Olímpicos es lo bien que todo ha ido a pesar de los problemas a los que nos enfrentamos. Antes de los Juegos, nadie creía que fuera posible, pero ha pasado.

PL: Así que valió la pena el dinero para traer los Juegos a Brasil…

AA: Creo que sí. Los problemas de crecimiento en los últimos tres años han aplastado el “alma” brasileña. Creo que muchos brasileños han perdido el amor por su país de origen, han perdido su orgullo, y perdieron su pasión.

Estos Juegos Olímpicos nos lo han dado de vuelta. Las personas vestían nuevamente de verde y amarillo, apoyaban a nuestros atletas con pasión. Veremos si es posible canalizar esa energía en la dirección correcta.

Los siguientes meses van a ser cruciales, ya que aún estamos en una situación terrible. El Congreso ya aprovechado la oportunidad y ha aprobado un par de decisiones impopulares mientras todos estaban pendientes de los Juegos, y yo era uno de los que los estaba viendo también.

PL: Estamos seguros de que otros parlamentos tenderían a hacer lo mismo. El uso de eventos deportivos para sus propios fines. Esto no parece que sea algo Brasileño.

AA: Sí, pero cuando los hacen en Inglaterra o Alemania, siguen siendo países sólidos. Una mala decisión no sería crucial para el futuro del país.

En Brasil estamos en un momento crucial. La violencia va en aumento, la pobreza va en aumento, es crítico. Pero aun así, con amor y orgullo, los Juegos fueron increíbles.

PL: Los aficionados brasileños son, tradicionalmente, apasionados, pero, durante los Juegos, muchos atletas y espectadores se quejaron sobre ellos. ¿Lo viste de esta manera?

AA: No. Fui a la ceremonia de Michael Phelps y a la final de fútbol, y hubo aplausos para todos.

Lo que pasó con el chico francés de pértiga fue malo, y quizás un poco desesperado, porque nadie imaginó que un brasileño podría ganar. Pero creo que fue una excepción. No estuve allí, pero he oído algo sobre el tema.

PL: ¿Es esto quizás el reflejo de la delgada línea roja en la que la nación brasileña se mantiene en equilibrio?

AA: Es una señal. Muestra cómo la gente está devastada. Por lo que últimos días fueron muy importantes, cuando Brasil ganó las competiciones de fútbol y voleibol.

El voleibol es el deporte número dos en Brasil, y hubiera sido un desastre si hubiéramos perdido.