ABC de los Sit-and-Go: Pequeñas parejas (parte 2)

Daniel Negreanu

Segunda parte del artículo en el que hablamos de las parejas pequeñas, entre 22 y 77, así como de la forma de actuar cuando se reciben.

Tras el primer artículo de nuestra serie del ABC de los sit-and-go sobre las parejas pequeñas en el que hablábamos de cómo utilizarlas en los momentos iniciales de los torneos, la evolución de la forma de jugarlas según va transcurriendo el torneo y el robo de ciegas con una pareja pequeña en la mano, llega la segunda parte de nuestro artículo de estrategia.

En esta parte 2 de las pequeñas parejas en los torneos sit-and-go vamos a relacionar estas con el rerrobo, continuaremos hablando de cómo utilizar dichas “parejas de bolsillo” cuando las ciegas van aumentando y el final de los torneos se acerca, así como ofreceremos unas palabras de advertencia para evitar que las parejas pequeñas se conviertan en nuestro peor enemigo.

El rerrobo como estrategia fundamental

Realizar el rerrobo ante un intento de robo de ciegas por parte del oponente en el momento oportuno es una de las habilidades más importantes que un jugador puede tener, principalmente porque los buenos jugadores realizan el robo de ciegas con frecuencia y es necesario aprender a defenderse de ellos.

En muchas ocasiones este robo se suele realizar con manos débiles, lo que significa que si se les contraataca es bastante probable que terminen tirando sus cartas, siendo las parejas pequeñas una muy buena mano para poder “atacar” a los robadores de ciegas.

Si ves que siempre intentan subir la apuesta a tus ciegas por un “ladrón en serie”, puedes contrarrestar sus acciones con tu pareja pequeña ya que como hemos comentado es más que probable que no tenga una gran mano.

Tras lo dicho, debes tener en cuenta las probabilidades de que el rival tire sus cartas ante tu agresión, principalmente porque tu objetivo debe ser que el oponente abandone la mano y no tener que jugarla.

Para explicar esto vamos a ofrecer dos ejemplos, uno bueno y otro malo, sobre el rerrobo con parejas pequeñas.

Ejemplo 1:

Las ciegas están en 50/100, mientras que tu pila de fichas es de 2.400, siendo el stack de la ciega pequeña el mismo que el tuyo.

Tras tirar todos los jugadores sus cartas hasta la ciega pequeña, esta realiza una subida hasta 300 fichas, sabiendo que tu rival tiende a realizar una subida con casi cualquier conjunto de cartas.

Estando en ciega grande con pareja de cuatros decides realizar all-in y el rival abandona.

Ejemplo 2:

En este caso tu stack es de 900 fichas, mientras que el del rival es de 5.000. La acción transcurre de forma similar (abandono de todos y subida, en este caso de 400 fichas de la ciega pequeña).

Decides arriesgar con all-in (por las 900 fichas) con la pareja de cuatros, pero el rival ve la apuesta ya que tiene bastante que ganar y poco que perder, ganándote la mano con tan solo 6-7.

Robos frecuentes
Los buenos jugadores de sit-and-go roban frecuentemente

¿Has podido ver la diferencia entre ambos ejemplos? En el primer ejemplo, el oponente para ver la apuesta tenía que poner 2.100 fichas en un bote que hasta el momento tenía 2.700.

Habría recibido de ganancias prácticamente lo mismo de lo que había apostado, además de tener que apostar todas sus fichas.

En el segundo ejemplo solo tendría que apostar 500 fichas más (de las 400 apostadas hasta las 900 puestas por ti) para llevarse un bote que antes de su call ya tenía 1.300 fichas.

Estamos hablando de cerca de tres veces las ganancias sobre la apuesta realizada. Ningún jugador que se precie va a desaprovechar una oportunidad así (3 a 1) si tienen un stack decente, además en este caso tú estarías all-in y él no todavía tendría fichas incluso perdiendo la apuesta.

Debes tener en cuenta no solo el poder de cada una de las manos, sino también la relación entre los botes y las apuestas que se realizan.

Cuando las ciegas son altas

Una vez que se llega a las últimas etapas de los sit-and-go hay poco que jugar. La mayoría de los jugadores tendrán un stack cercano a las 10 ciegas grandes con una estrategia fácil, si la pila de fichas es menor a 10BB (10 ciegas grandes) o “vas con todo o tiras tus cartas”.

Cualquier pareja de bolsillo (pareja pequeña, de 22 a 77) es buena para apostar cuando se tienen menos de 10 ciegas.

Si te ven la apuesta tienes cerca del 50% de posibilidades de ganar y las ciegas te están ahogando, por lo que es una buena opción apostar con tus cartas, aunque debes tener en cuenta que sea posible debes buscar que el rival abandone y no tener que enfrentarte a él.

Una advertencia importante

Solo porque hayamos comentado que en estos últimos momentos debes apostar con cualquier pareja pequeña, esto no quiere decir que debas ver las apuestas del rival (y sus all-in) solo porque tengas pareja.

Parejas peor
¡No lo olvides! Las pequeñas parejas pueden ser tu peor enemigo

Si ves una apuesta con una pareja pequeña, esto significa que tienes debilidades en tu juego, básicamente porque verías dicha apuesta esperando llevarte el premio al lanzar una moneda al aire, mientras que si eres tú el agresor tienes dos opciones que abandone o ganar dicho “lanzamiento de moneda”, teniendo en cuenta que el rival abandonaría en muchas ocasiones.

Ten en cuenta que en un torneo sit-and-go nunca quieres arriesgar tu supervivencia ni dejarla en manos de la suerte, por lo que incluso si tienes pocas ciegas, es mejor abandonar si es otro el rival que ha apostado y esperar a un bote en el que tú seas el agresor.

Las parejas pequeñas son buenas cartas, pero nunca son grandes favoritas contra ninguna mano, a no ser que el rival tenga cartas por debajo de tu pareja (o una pareja menor), algo realmente raro.

Recuerda que aunque las parejas pequeñas son muy buenas para apostar con ellas, no es bueno ver apuestas con estas en la mano.

Tu mejor amigo y tu peor enemigo

Las parejas de bolsillo son una mano realmente conflictiva a la hora de recibir las cartas ya que pueden ser tu mejor amigo o tu peor enemigo, dependiendo de cómo las uses y del momento en el que te las encuentres.

Jugar con una mano con una pareja pequeña puede ser una experiencia realmente frustrante, aunque si las puedes jugar en posición y no “te enamoras” de ellas (si puedes tirarlas en caso de que sea necesario), pueden ser una jugada que te dé muchos beneficios.

Debes buscar al principio solo situaciones en las que puedas hacer abandonar al rival y llevarte una mano fácil, para después utilizarlas (con mayor experiencia) como una forma de robar ciegas cuando las ciegas suben.

A mediados de torneo puedes mezclar subidas y apuestas desde las últimas posiciones.

Si juegas las parejas pequeñas con cabeza conseguirás minimizar el dinero invertido, lo que te evitará muchos problemas, además de optimizar las ganancias conseguidas debido a que pondrás en situaciones difíciles a tus rivales.

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