El Faro: Un juego de cartas, primo del poker, casi desaparecido

El Faro, el primo lejano del poker
Faro en el Oeste americano

Nos volvemos a trasladar al salvaje oeste para hablar del Faro (o Pharaon). Un juego que se asemejaba al poker y que está claramente en peligro de extinción.

Repasando algunos de los juegos más populares y parecidos al poker en tiempos pasados, nos volvemos a trasladar hasta el antiguo Oeste americano para conocer un juego que, precisamente, procedía de Europa.

El Faro o Pharaon era conocido como un juego caro que nació en Francia a finales del Siglo XVII. El célebre Giacomo Casanova (1725-1798) lo incluyó en algunas de sus obras literarias como “Guerra y Paz” o “Memorias de Barry Lyndon”.

Incluso al principio del primer acto de “La Chica del Lejano Oeste” de Giacomo Puccini, se puede ver como un grupo de clientes juegan al Faro.

Su éxito se debía, principalmente, a sus reglas intuitivas, rapidez en la acción y el hecho de que, en comparación con otros juegos, era capaz de ofrecer una mejor oportunidad de ganar.

Dentro de una misma partida, no había límite de número de jugadores para participar.

Pero, ¿Cómo se juega?

En el Faro se usa una baraja de 52 cartas, generalmente que se insertan dentro de una caja o un zapato (sabot). De hecho, son 51 las cartas que se usan, porque la primera que se extrae del mazo suele descartarse o quemarse.

El crupier establece las trece cartas de un mismo palo en el tapete, generalmente usando la figura de las picas. Posteriormente, los jugadores hacen sus apuestas, bien en una o más cartas.

Será entonces cuando el crupier descubra otras dos cartas. La primera es “su” carta: Todas las cartas de igual valor, o combinaciones de cartas de igual valor numérico hacen que las apuestas caigan en favor del Casino.

El Faro en juego online
El Faro, en juego online

La segunda carta extraída se considera la carta ganadora: Es decir, las cartas de igual valor o combinaciones que la incluyan saldrán ganadoras. Las apuestas que no se hayan visto afectadas pueden retirarse o seguir en las apuestas en la siguiente ronda.

Para conocer las reglas del Faro o Pharaon os dejamos nuestro artículo en Reglas.

Un poco de historia

El Faro fue prohibido en Francia por Luís XIV, ya que se derivaba del Basset.

Estas medidas se tomaron estrictamente dentro de la Corte, ya que se creían que los juegos de cartas estaban allí en forma de representación de un Faraón. Durante el Siglo XVIII, el Faro se extendió por el Reino Unido. Allí fue alabado por algunos como Gilly Williams (1719-1805), oficial del ejército británico.

Entre los Siglos XVII y XIX, el Faro se hizo popular en los Estados Unidos, especialmente en los salones de juego del viejo oeste. Durante la Guerra de Secesión (Guerra Civil americana), en la década de 1860, en Washington había más de 150 lugares en los que se podía jugar al Faro.

Un tigre en el tapete, un lobo en el banco

Inicialmente, los jugadores usaban barajas en las que se encontraba un tigre de Bengala. La fotografía del animal se asoció posteriormente con el juego, por lo que en muchas instalaciones colocaban la imagen de un tigre de bengala para hacer saber que se jugaba al Faro.

En comparación con otros juegos, el Faro estaba muy criticado por la falta de honestidad de los crupieres. De hechos, muchos casos de fraude fueron llevados ante los tribunales de Estados Unidos por los jugadores.

En el popular libro, “Hoyle’s Rules of Games”, se habla claramente que en los Estados Unidos no había ni un crupier que fuera honesto, incluso si estos eran pagados a precio de oro.

En aquellos lugares donde las reglas se respetaban, la banca o el casino solo conseguía ganancias si salían dos cartas del mismo valor. Entonces, se llevaba el 50% de las cantidades apostadas antes de que se sacara la segunda carta del mismo valor.

Durante las últimas décadas, la popularidad del Faro ha ido disminuyendo poco a poco, sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial. El juego, sin embargo, se sigue practicando en algunos casinos de Nevada.