La mano de la semana: Gabriel Paul no puede dar marcha atrás

Gabriel Paul
Gabriel Paul.

El desarrollo de la mano en el heads-up del evento Tag Team de las WSOP 2016 hace que Gabriel Paul termine pot-comitted ante la serie de apuestas de Ryan Fee.

Estar “pot-committed” es algo habitual en el poker y una expresión que habrás oído mucho.

Esto significa que has puesto tantas fichas en un bote grande que es imposible foldear, sin importar lo que ocurra.

¿Qué haces si tienes que hacer call pero tu mano no es lo suficientemente buena?, ¿te arriesgas a perder todo tu stack?

Esta es la pregunta que se hace Gabriel Paul us a sí mismo en nuestra mano de la semana, en la cual además competía por un brazalete de las World Series of Poker.

Del flop al river

El año pasado, las WSOP tuvieron un evento por equipos (este año 2017 tendrán lugar dos eventos de este tipo) y esta mano resultó crucial en el desarrollo de la prueba y del heads-up final.

En 2016, cada equipo tenía dos o tres jugadores que compartirían los premios conseguidos, pudiendo encontrarnos a Doug Polk us y Ryan Fee us en la final enfrentándose a un equipo compuesto por desconocidos en el mundo del poker: Adam Greenberg us, Neil Mittelman us y el mencionado Gabriel Paul, quien en estos momentos lucha en la mesa ante Ryan Fee.

Ambos equipos se han asegurado un premio de 95.000$, luchando por añadir otros cincuenta mil a la cuenta, sin olvidar el preciado brazalete.

Paul tiene 1,71 millones de fichas frente a él, 57 ciegas del nivel que están disputando. Fee está por delante al haber acumulado 2,58 millones de puntos (86 ciegas grandes).

Las ciegas están en 15.000/30.000 (ante 5.000).

Paul recibe     y sube a 80.000 puntos. Fee resube la apuesta hasta las 190.000 fichas y Paul ve la subida, por lo que el bote pre-flop alcanza las 390.000 fichas, siendo los stacks efectivos de 1,52 millones (51 ciegas).

El flop es       Fee realiza una apuesta de continuación de 275.000 ficha y Paul hace call. De esta forma el bote asciende hasta las 940.000 fichas, disminuyendo los stacks efectivos hasta los 1,25 millones de puntos.

El turn es   y tras este se repite la historia. Fee apuesta, en este caso 575.000, viendo esta Paul. El bote ya es de 2,09 millones de puntos, mientras que los stacks efectivos ya son de solo 650.000 fichas.

El river es   Fee pone a Paul en all-in, pensándose este qué hacer durante dos minutos y haciendo finalmente call.

El equipo de Gabriel Paul se dobla hasta los 3,4 millones de fichas ya que Fee había ido de farol con    

Fee se queda con solo 29 ciegas grandes, una cantidad mucho menor pero que no le impedía para remontar de nuevo y llevarse el torneo junto a Doug Polk.

A continuación puedes ver el vídeo de la mano entre Fee y Paul.

Análisis

Esta es una mano salvaje. Hay vario puntos interesantes que se merecen nuestra apreciación y análisis.

Paul recibe ATs, una mano realmente buena en el juego heads-up, por lo que su subida es un movimiento obvio. Frente a él tenemos a Fee, quien no tiene absolutamente nada (52s), pero decide volverse creativo al subir la apuesta de su rival y construir un gran bote.

Paul no puede tirar una mano tan fuerte como la suya, por lo que hace call. El flop es muy interesante: J 8 6, con varios proyectos posibles. Además es un flop que coincide fuertemente con el rango de Paul.

Fee, a pesar de ello, decide apostar de nuevo para representar una mano fuerte que probablemente apuesta de nuevo en las siguientes calles. Fee necesita pensar en el desarrollo de la mano ya que está realizando una inversión de un tercio del stack efectivo (en este caso el stack de su rival) con la apuesta de continuación.

¿Ver la apuesta o subir?

Regresando a Gabriel Paul, podemos decir que tener proyecto del mejor color posible con una overcard no permite que el fold sea una opción.

Gabriel Paul WSOP
Las decisiones obligadas pueden ser positivas.

Sus opciones son dos: Ver la apuesta o subir. Ambas tienen sus ventajas. Yendo all-in, Paul probablemente habría podido hacer que jugadas mejores que la suya, como un seis o un ocho, abandonen la mano. Si él conseguía esto, su stack ascendería cerca del 30%.

Por su parte, un call también es bueno porque consigue que Fee llegue al turn con todo su rango, el cual tiene muchos faroles en él.

Pero Paul también piensa en el desarrollo futuro de la mano. Su problema es que si el turn no le favorece, tendrá que abandonar su mano o ver la apuesta con un proyecto desnudo.

Ryan Fee con nervios de acero

El turn es K, una carta muy buena para el rango de Fee, quien aparentemente sabe esto y vuelve a apostar.

Fee debe haber pensado que el rango de Paul tiene el suficiente número de proyectos en su rango como para forzar su fold. Al mismo tiempo está enviando a su rival un duro mensaje: “Voy a forzar tu all-in en el river”.

Paul se ve obligado a afrontar las consecuencias de su call en el flop. Añade tras el turn la posibilidad de formar escalera a su proyecto de color, pero realmente no tiene siquiera una pareja.

Si cuentas las outs, tiene entre 12 y 18, lo que ofrece una equidad cercana al 25%, lo que no justifica el call de forma matemática a no ser que pienses que Fee va de farol.

Lo que ocurre es que un jugador agresivo como Fee siempre puede tener en mente ir de farol. Teniendo esto en cuenta, un call puede ser el movimiento adecuado, pero solo si decide hacer call siempre en el river.

Un claro ejemplo de levelling

El J del river no cambia mucho ya que el jugador que ha estado por delante en la mano sigue estándolo.

Fee decide volver a apostar en un bote de dos millones de fichas frente a un jugador al que solo le quedan 650.000 (22 ciegas grandes).

Este es un claro ejemplo de levelling en el poker. Fee intenta dar a entender lo siguiente: “Estoy apostando sabiendo que no puedes foldear, de modo que te estoy diciendo que tengo una mano realmente fuerte. ¿Estás seguro que no quieres hacer fold?”.

Ryan Fee WSOP
Fee hace todo lo posible por echar de la mano a Paul.

El mensaje parece hacer efecto en su rival ya que vemos a Paul envuelto en una situación realmente complicada. No solo pierde ante cualquier pareja, sino que lo hace también frente a cualquier farol que derrote a su as alto.

Al final de todo, es un call obligado para Paul ya que el rango de Fee no solo tiene faroles “normales”, sino que también incluye proyectos fallidos como Q9, 97 o incluso un proyecto de color menor que el de su rival.

A esto hay que añadir que solo hay un número muy reducido de manos lo suficientemente fuertes para justificar las tres apuestas: Un jack, un rey, ochos o seises.

Es necesario felicitar a Gabriel Paul por mantener la calma. Sí, es verdad que la decisión ya estaba tomada en el turn, pero es realmente duro ver un call con as alto cuando tu vida (y la de tus compañeros de equipo) en el torneo está en juego.

Conclusión

Ryan Fee hace lo posible por echar a su rival de la mano, pero no consigue forzar su fold. Por su parte, Gabriel Paul va viendo las apuestas debido a sus buenos proyectos y a las opciones de llevarse el bote hasta que ha metido tantas fichas que no puede abandonar la mano nunca más.