Por qué no creo en las listas de buenos propósitos

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16 febrero 2015, creado por: Leo Margets
Por qué no creo en las listas de buenos propósitos

Es algo reciente, me he revelado. Hasta hace relativamente poco era bastante fan de hacer mi lista de año nuevo, la de los cumpleaños, la de San Juan...

Tenía sentido, una nueva etapa, nuevos objetivos… He vivido 31 años pensando que eso me motivaba sin darme cuenta que estaba tomando un enfoque equivocado.

En el poker en concreto, pero aplicable a cualquier disciplina de la vida, lo importante no es tener propósitos sino SOLUCIONES, trazar planes para alcanzar unos objetivos, no simplemente divisarlos en la lejanía. Creo firmemente en el poder de visualizar, pero por encima de eso, y sobretodo, supeditado a eso está el poder del esfuerzo. Un propósito es algo que tienes, un plan es algo que ejecutas. Podéis llamarme tiquismiquis de la semántica, pero creo que distinguirlo es importante.

Yo quiero conseguir 3 brazaletes este año, y ganar 7 millones de dólares, no, mejor 10!! Y quiero…quiero llevarme el player of the year. Ah, y también quiero ganar un EPT, el de Montecarlo!!!

idea plan action

Os adelanto la conclusión: sin un plan de acción no se cumplen los propósitos. Muchas veces ni siquiera con un elaborado método eso es posible, más aún en un sector como el del poker, en el que la varianza juega un papel tan fundamental. Un propósito aislado no es sostenible porque te dice a dónde quieres llegar, pero no cómo vas a llegar hasta ahí; lo esencial es tu compromiso con esos objetivos independientemente de cuáles sean.

Si el pasado mes de enero sentiste que tenías que crear tu lista de propósitos para el 2015, te propongo que la reflotes y la revises. Puede que no sean propósitos lo que necesites si no nuevos hábitos, una nueva manera de hacer las cosas que te dé resultados diferentes.

Y es que escribir propósitos como quien redacta la lista de los Reyes Magos es un sinsentido si no sabes el por qué. No hace falta crear propósitos idealizados como los que antes utilizaba de forma irónica, aunque sean propósitos realistas como por ejemplo batir NL 200 a 4bbev, hacer 800K manos, ir más a menudo al gym, o visitar más a tu abuela, necesitas saber el POR QUÉ quieres hacerlo. Cada vez que consideramos hacer algo nuestro cerebro (que por cierto, está diseñado para hacernos eficientes, no felices) se plantea ¿por qué? ¿En qué va a beneficiarme hacer esto? ¿Cuánto me costará? ¡Tienes que convencerle!

Leo Margets 3
Leo Margets nos explica la importancia de tener un plan en vez de una lista de propósitos.

Y una vez detectadas las razones que te han llevado a marcarte unos propósitos determinados podrás poner todo el empeño en los planes, centrándote en tareas que dependen exclusivamente de ti y de tu determinación. No es algo fácil pues requiere mucho autoanálisis y querer ser honestos con nosotros mismos para cambiar todo lo que no nos gusta ahora mismo. 

Pongamos un ejemplo, el típico caso en el que un jugador se propone, por ejemplo, pasar de 50$ a 10K$ en x meses… Lo que determinará el éxito de este propósito es indagar el porqué  del mismo: ¿por qué 10k? ¿es una motivación sólo económica? ¿Es porque marcándote un reto publico te fuerzas a tener esa constancia que de otro modo te cuesta? ¿Es para mejorar como jugador? Hay muchas razones que pueden impulsarte a un mismo objetivo, si no son de peso y el reto es ambicioso es probable que desistas en algún momento.

A continuación viene la parte crucial: el plan para conseguirlo. ¿Vas a centrarte en jugar pocas mesas lo mejor que sepas o prefieres sacrificar algo de EV y meter más volumen? Si tu motivo era mejorar como jugador, esos 10k deberían ser la consecuencia, no el propósito. ¿Te has creado un plan de estudio, un grupo de Skype? ¿Has organizado tus sesiones para compaginarlas con la revisión de manos? Si hay algo que te está impidiendo llegar hasta donde quieres atácalo, no lo veas como un estorbo en el camino. Ten muy presente que las cosas buenas ocurren cuando uno se lo curra y le pone horas y esfuerzo; no es suficiente con desearlo muy intensamente.

La clave está en centrarse en RESOLVER, si lo haces convencido, verás cuán satisfactorio puede ser ceñirse a un plan bien diseñado. Lograrlo es una meta per se.

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