La Hora Final en las Mesas de Poker

Hora Final

La hora final de una sesión de poker es probablemente la más importante de todas ya que es el momento más determinante en el resultado final de esta.

La Hora Final es un título que quizá suena un poco apocalíptico, pero la última hora de cada sesión suele engendrar riesgos que hacen del final de la sesión el momento donde más peligros suelen acechar a los jugadores.

El mayor problema que tiene la Hora Final de las sesiones de poker es que la gran mayoría de los jugadores no son conscientes realmente de que una fructífera sección de poker puede verse arruinada por una última hora desafortunada.

Más errores y sufrimiento del que se puede imaginar

A lo largo de los años se ha podido comprobar que la mayoría de los jugadores cometen mayor número de errores de media en la última hora de cada sesión que en el resto del juego, hecho que provoca mayores enfados y tristeza en los jugadores porque además, al ser al final de las partidas, la sensación final es la que sobrevive en la mente de estos.

Esto ocurre por razones psicológicas que, si llegan a ser entendidas y comprendidas, explican este hecho y pueden ayudar a prevenirlo. Un jugador que es capaz de controlar su última hora de juego y que no baja su nivel en las últimas manos es capaz de mejorar sus resultados económicos sin ningún cambio más en su juego.

El problema que suele ocurrir en la Hora Final de juego no suele ser evitado cambiando la estrategia general, pero sí que este problema tiene un alto componente estratégico. Esto tiene una explicación ya que si fuese un problema en la estrategia general, esto se vería en todos los momentos del juego y no solo en las horas finales, pero sí que es posible cambiar la tendencia final con pequeños cambios pseudo-estratégicos como reducir las horas de juego o incluir descansos más amplios durante la jornada de poker.

Los consejos incluidos a continuación pueden ser utilizados para conseguir mejorar esta Hora Final que muchas veces es fatal para los bolsillos de los jugadores de poker.

La Hora Final es diferente del resto

La última hora de juego es, esencialmente, diferente del resto por la sencilla razón de que como se está cerca de finalizar la sesión, se comienza a jugar pensando en el presupuesto y echando cábalas sobre los datos de la sesión respecto a ganancias o pérdidas. De esta forma el jugador puede perder atención al juego o actuar condicionado por la dicha circunstancia.

Los jugadores en la Hora Final comienzan a pensar en la variación económica que han sufrido desde que comenzaron la sesión. Por supuesto que es necesario prestar atención al presupuesto para conocer la situación en la que se está, el problema es que en la última hora de juego se suele añadir una coletilla perjudicial para el jugador.

Cuando se está perdiendo dinero el jugador suele decirse a sí mismo “solo tengo una hora para recuperarme”, comenzando a forzar su juego para intentar recuperar el dinero antes de finalizar la sesión y arriesgando en algunas situaciones en las que no es necesario.

El problema es que cuando se va ganando también se piensa que “solo queda una hora”, pudiendo ocurrir dos cosas completamente diferentes: que el jugador como va ganando piense que es momento de arriesgar para intentar ganar más con alguna jugada magistral olvidándose de que quizá esos riesgos innecesarios pueden afectarle negativamente o que el jugador piense que el trabajo ya está hecho y decida no arriesgar nada retirándose de manos que debería jugar y que jugaría si no fuese la Hora Final.

Puede haber otras situaciones como el jugador que necesita completar algunas fichas más para conseguir el rack, siendo igual de peligrosos estos riesgos por el hecho de forzar la situación de forma innecesaria.

Hay que tener mucho cuidado en la Hora Final

Hay infinidad de casos de últimas horas de sesión en los que el jugador toma decisiones diferentes a las que tomaría en cualquier otro momento. Es conveniente echar la vista atrás y analizar todas estas situaciones para descubrir la razón por la que se hace y conseguir evitar tomar de nuevo las decisiones erróneas.

Ese es el mayor problema de la mayoría de los jugadores, que cambia su juego de forma significativa solo por el hecho de estar en la Hora Final.

Cómo evitar caer en la trampa

Ser capaz de aislarse del momento de la sesión en la que un jugador se encuentra es realmente difícil, pero es posible conseguirlo con algunos cambios, sobre todo de mentalidad. El primer consejo a seguir es pensar siempre a largo plazo, esta última hora no es realmente el final de la sesión, sino un momento medio de todas las partidas a jugar en un periodo más largo.

Si un jugador solo piensa en ganancias o pérdidas en sesiones individuales le obliga a pensar en que se encuentra en la Hora Final, de modo que le fuerza a cometer dichos errores. El jugador se está haciendo daño a sí mismo, porque además la forma de pensar económicamente en el resto del juego nunca es diaria, sino a largo plazo.

En cualquier negocio hay días buenos y malos, echándose cuentas para saber cómo funciona de verdad a final de mes o año, no diariamente. Los pubs suelen tener más gente los fines de semana que los lunes y martes, las zonas de costa suelen tener ganancias en verano mientras que en invierno estas son mínimas, en el poker también hay días buenos y malos, pero lo que realmente decide quién es un buen o un mal jugador de poker son los resultados a largo plazo.

Pensar que hoy se está ganando o perdiendo es lo peor que se puede hacer, pero incluso hacerlo a largo plazo puede ser conflictivo, de modo que el consejo siempre es analizar los números cuando se ha abandonado la mesa de poker para que estos no puedan influir negativamente en el juego.

¿Se está en ganancias en el juego histórico?

En la Hora Final como hemos dicho no es conveniente para nada pensar en temas económicos, pero cuando se piensa en los resultados de poker, es conveniente hacerlo a largo plazo. No hay que pensar sobre los resultados del día, de la semana o del mes, sino que hay que pensar como se estaba hace tres meses, un año o incluso en periodos más largos.

Un ejemplo es un jugador que en los últimos meses ha tenido beneficios constantes y que el día de hoy jugando en una mesa No Limit de 1$-2$, tras nueve horas de juego, ha perdido 400$. ¿Qué debe hacer? Absolutamente nada, continuar jugando hasta que haya establecido sin pensar en nada más, sin intentar conseguir igualar el resultado porque intentar recuperar en menos de una hora lo perdido en nueve puede hacer que el agujero creado por las pérdidas sea todavía mayor.

Esta pérdida de 400$ no afecta sobremanera en el resultado de un jugador ya que lo que afecta en los resultados finales es el conjunto de los días vistos a largo plazo.

Cuando se va ganando es exactamente igual. En caso de ir ganando 470$ un jugador, no debe proponerse en la última hora llegar a 500$ porque quizá pueda perder mucho más por intentar conseguir 30$ extra.

Conclusión final

Todo lo explicado anteriormente tiene sentido, ¿no es así? Mayoritariamente sí. Como ya comentamos, el poker no es un juego de resultados a corto plazo, sino de decisiones, de modo que nunca hay que pensar a corto plazo, sino que se debe jugar en todo momento de la forma correcta sin importar los resultados que se estén consiguiendo durante el día.

Conociendo todos los datos expuestos en este artículo, lo único que se debe hacer es ver la Hora Final como una hora más dentro del conjunto amplio de horas que se puede llegar a jugar poker.

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