Phil Ivey: Biografìas de Pokerlistings

Phil Ivey

Descubre los datos mas relevantes de la biografia del Tiger Woods de poker, Phil Ivey. La fama del jugador de poker sigue creciendo con el paso del tiempo.

Aunque parece un niño inocente que acaba de lanzar su primera pelota de béisbol, su mirada es, sin embargo, una de las más temidas del mundo del póker. Especialmente si estás sentado en frente de él en una mesa final, donde la suma de dinero puede tener un gran número de ceros.

Esta descripción es la de Phil Ivey, el héroe de los torneos, el temido icono de los juegos de póker y, posiblemente, uno de los mejores jugadores de póker del planeta. Phil ha pasado de ser un conocido y respetado jugador a uno de los más famosos y temidos. Y su fama sigue creciendo.

Phil Ivey nació en 1976 en Riverside, California, y poco después se mudó a Roselle, en Nueva Yersey. Es entonces, durante su juventud, cuando empezó a conocer el mundo del póker. Su abuelo trabajaba repartiendo cartas en partidas de póker, a la par que enseñaba a su nieto de 8 años a jugar al Five-Card Stud póker. Su objetivo era convertir al niño en un auténtico jugador profesional.

Pero al principio no funcionó. Con 16 años, Ivey jugaba por dinero y de manera ilegal a la vez que trabajaba en una empresa de telemarketing. A los 18 años, pagó 50$ a un compañero de trabajo, Jerome Graham, para conseguir un carnet de identidad que le permitiese jugar en las diferentes mesas de póker de Atlantic City. Pasó tanto tiempo jugando que los habituales de los casinos lo apodaron "No Home Jerome", que podría ser algo como Jerome no tiene casa o no va nunca a casa.  

Su apodo, desafortunadamente, evolucionó hacia el significado de que Phil no iba a casa porque no la tenía, y es que el jugador perdía muy a menudo. Las cosas en el póker no funcionaban, y esto repercutía en su vida diaria: pagaba la renta fuera de plazo, se quedaba sin agua caliente, le cortaban la luz...

Pero poco después, como en todas las buenas historias (y es algo que ya se sabía que iba pasar porque, ante todo, él es ahora Phil Ivey), la situación tomó otro rumbo, sobre todo cuando Ivey empezó una relación (que acabaría en boda) con Luciaetta, una mujer que conoció en su trabajo de telemarketing.

A pesar de sus fracasos, Phil siguió y a los 21 años dio a conocer su verdadero nombre. Fue entonces cuando las cosas empezaron a mejorar. Con 24 años Phil Ivey dio el gran salto y, a partir de ahí, no ha habido vuelta atrás.

Justo entonces tuvo lugar el World Series Póker del año 2000, y acabó quinto en el $2,000 No-Limit Texas Hold'em.

En el $2,500 Pot-Limit Omaha, llegó a la mesa final, en la que se enfrentó a leyendas del póker como Slim Preston, David "Devilfish" Ulliott y Phil Hellmuth. Fue de ésta final de la que se marchó con su primer brazalete.

La leyenda acababa de nacer.

En 2002 ganó tres brazaletes más en tres competiciones del WSOP: la Seven-Card Stud, la Stud Hi-Lo y la S.H.O.E. De esta forma alcanzó a Hellmuth y Ted Forrest en el mayor número de victorias en un año.

Ivey ganó su quinto brazalete en 2005 en el torneo Pot-Limit Omaha, donde se convirtió en uno de los pocos jugadores del mundo en tener 5 brazaletes siendo menor de 30 años. En 2006 casi llegó a los siete brazaletes, pero se quedó en las puertas al finalizar segundo en el Omaha Hi-Lo y tercero en $50.000 H.O.R.S.E. Aunque no consiguió el triunfo, se embolsó un total de 800.000 dólares

Ivey ha demostrado su valía en el mundo del póker. ¿Sus éxitos en los torneos? Cinco brazaletes de la WSOP, seis mesas finales en el World Póker Tour o las victorias en el Monte Carlo Millions, en el Bellagio y en el Commerce Casino de los Ángeles, son sólo algunso de los ejemplios.

¿Y si hablamos de dinero? Lo dice todo el simple hecho de nombrar sus victorias en el "Big Game" y en las mesas de 4.000 y 8.000 dólares en el Bellagio - para algunos, el premio de más alto caché -, donde normalmente se encuentra con jugadores de la talla de Doyle Brunson, Chip Reese, Chau Giang, Jennifer Harman, Barry Greenstein o Ted Forrest.

¿No es suficiente?

¿Y si añadimos que forma parte de los jugadores que han hecho las mejores apuestas del mundo y que en su última partida con el billonario Andy Beal ganó más de 16 millones de dólares?

¿Y si seguimos hablando de la victoria de 2007 en la NBC's Póker After Dark, donde ganó 120.000 $ derrotando a Phil Hellmuth, Tony G., Mike Matusow, Andy Bloch y Sam Farha?

Y si queremos podemos seguir durante horas, porque la lista no se acaba aquí ni mucho menos.

Y para todos aquellos, que son bastantes, que todavía piensan que Ivey no se merece el reconocimiento que tiene, hay otra razón más de porqué se encuentra entre los mejores jugadores de póker del mundo: Phil Ivey ha llegado a nueve mesas finales de la World Series of Póker, ganando cinco de ellas.

Y si le preguntas cuántos brazaletes necesita para sentirse realizado su respuesta es muy directa: "Quiero ganar 30".

En un deporte en el que no existe el consenso y en el que abundan las excusas entre bastidores (no olvidemos tampoco que no se pueden comparar los torneos con los juegos por dinero, los antiguos a los nuevos jugadores, Omaha con Hold'em, etc.), el status de Ivey es el de uno de los mejores jugadores de póker del pasado, del presente y del futuro.

El conocido como "El Profesor", Howard Lederer, dice que antes de que la carrera de Ivey finalice en el mundo del póker, va a llegar a ser considerado el mejor jugador de póker de la historia. Barry Greenstein, un legendario filántropo y uno de los grandes jugadores de la historia del póker, define el talento en bruto de Ivey como "sin precedentes".

Phil Ivey es el jugador de jugadores, el único que consigue que los demás aguanten la respiración y susurren nerviosamente sólo con su presencia.

Ivey asegura que sólo ganará si juega como él sabe y como él cree que tiene que jugar, y no hay evidencia de que haya alguna vez haya ocurrido lo contrario.

Del mismo modo, la fama no se le ha subido a la cabeza. Mientras algunos jugadores pierden el tiempo promocionando su imagen más que ganando torneos, Ivey se mantiene concentrado en dejar la fama a un lado para seguir haciendo lo que le gusta y lo que le da de comer, el póker.

Pero si dejamos el póker por un momento, podemos decir que a Ivey le gustan los videojuegos y el baloncesto. Al igual que le encanta viajar con su mujer e ir al cine. En su perfil de MySpace dice que apoya a los Houston Rockets y a Los Angeles Lakers, pero si la prensa es la que pregunta, su respuesta es que su equipo favorito es el que tiene más dinero.

Además está dando clases a Victor Ramdin, una de las promesas del póker profesional. Juega también habitualmente en la página web de su patrocinador, Full Tilt Póker. Participa en mesas de 0.50 y 1 $ para dar la posibilidad a gente que nunca podría jugar con él en un torneo a tener un contacto con el póker profesional. Da consejos y se queda un tiempo en la partida para ver cómo los demás utilizan las tácticas que el les ha explicado.

Le gustan las apuestas, lanzar los dados y jugar al golf. Pero lo que más le gusta es jugar al póker.

"No soy ningún prodigio", dice humildemente, "sólo trabajo en lo que hago"

"Trabajo muy duro en el póker y siempre pienso cómo puedo seguir mejorando"

Y todo el mundo en la mesa de póker tendrá problemas si Ivey juega incluso mejor de lo que ya lo hace.

 

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