Cambio de Juego: de Hold’em a Omaha

Omaha

Cada vez es mayor el número de jugadores que realizan el cambio a Omaha desde Hold’em. Si quieres hacerlo tú también, gracias a este artículo conocerás las diferencias más importantes entre ambos.

Los diferentes juegos de Poker siempre han estado influenciados por las modas y por las corrientes de sus jugadores. Hace pocos años el juego que más seguidores tenía era el Stud, siendo ahora el Texas Poker Hold’em el que se ha convertido en la estrella.

Hace relativamente poco tiempo el Texas Hold’em irrumpió en el mundo del poker consiguiendo que todo tipo de jugadores se decantasen por él. La simplicidad de las reglas y las diferentes estrategias que se pueden realizar con opción de victoria consiguieron atraer a la mayoría de los amantes del poker.

A pesar de que el éxito del Hold’em no ha decaído se comienza a observar un flujo constante de jugadores que se deciden por disfrutar del Omaha, esto se puede deber a dos razones diferentes:

- Ganar dinero: Debido a que el Poker Texas Hold’em se ha convertido prácticamente en el único juego en el que participaba la gran mayoría de gente, el nivel medio de los jugadores se han incrementado exponencialmente y la diferencia entre los jugadores expertos y el resto se ha hecho más pequeña, por lo que las opciones de victoria se reducen viéndose influenciadas en mayor medida por la suerte.

Como cada vez es más difícil encontrar jugadores poco experimentados, la ventaja que se puede tener en las mesas es menor, este hecho propicia que muchos jugadores busquen un juego menos conocido y con menos especialización para, de esa forma, poder volver a comenzar las partidas con ventaja sobre sus rivales debido a su mayor conocimiento del juego.

- Aprender y perfeccionar el juego: Hay muchos jugadores que han leído y releído infinidad de artículos relacionados con el Texas Hold’em y sienten que es realmente difícil encontrar nuevas estrategias o información desconocida para ellos.

El juego deja de perder interés porque se ha automatizado de tal forma que se basa más en un complejo ejercicio de matemáticas que en una partida donde la psicología forma una parte importante de este.

Por estas dos razones principalmente, son muchos los jugadores que están comenzando a visitar mesas de otros juegos de poker, siendo Omaha la elegida por la mayoría ya que permite volver a sentir el continuo aprendizaje de un juego nuevo pero sintiendo que se conocen muchas estrategias y consejos antes de adentrarse de lleno en el juego.

Si no has jugado nunca al poker, quizá sea mejor que comiences con los artículos de introducción al poker, si por el contrario estás acostumbrado a disfrutar del Poker Texas Hold’em, este artículo te ayudará a conocer mejor Omaha Poker y a convertirte en un jugador experto de forma rápida.

Valor de las manos

Lo más importante que debes saber comprender Omaha y poder jugar de forma competitiva es la diferencia de valor que tiene la misma mano dependiendo de si se juega Hold’em u Omaha.

La mayoría de los jugadores no dominan completamente las mátematicas, probabilidades y la teoría del juego del poker, aunque sí que saben qué deben hacer con dicha mano en el Hold’em.

Un buen jugador de poker sabe que un Full tiene más valor y es más difícil de conseguir que una escalera, incluso puede saber las probabilidades de conseguir cualquiera de las dos opciones, pero la mayoría no saben cómo se calculan dichas probabilidades ni qué significan exactamente.

¿No entiendes lo que quiere decir esta frase? No te preocupes, lo único que significa esto es que los jugadores que comienzan a disfrutar de Omaha, a menos que sean matemáticos y conozcan cómo descubrir en todo momento las posibilidades de victoria de sus cartas, siempre basarán sus estrategias en el conocimiento adquirido en el Hold’em.

Aplicar dichos conocimientos para adaptarlos al Omaha es una buena opción, aunque se debe saber que al ser dos juegos diferentes, el valor de algunas manos varía dependiendo de la situación, por lo que puede llegar a ser una trampa actuar como si fuese el Texas Hold’em.

Por ejemplo, cuando en el Hold’em tienes después del flop dobles parejas con las cartas más altas de la mesa y la única opción que muestran las cartas es una posible escalera, el jugador sería capaz de apostar todas sus fichas ya que tendría la segunda mano posible y teniendo en cuenta que la escalera no es fácil de que esté en el juego.

Desafortunadamente, los jugadores de Hold’em le dan mucho valor a las dobles parejas, hecho que es más de sentimiento que de valor real. Cuando se juega a Omaha, se tiene la misma idea, pero la opción de que algún jugador pueda conseguir escalera es mucho más factible, por lo que se podría perder de forma fácil todo lo apostado.

Es conveniente que los jugadores provenientes del Hold’em evalúen la situación nuevamente antes de actuar ya que en el Omaha las probabilidades de conseguir algunas manos son mayores.

Conseguir las dobles parejas más altas que ofrecen las cartas del flop es un buen comienzo, pero al contrario que en el Hold’em, en Omaha es posible que se conviertan en un problema. En Omaha es posible que los jugadores tengan altas posibilidades de aceptar tu apuesta incluso sin pares debido a que sus cartas tengan altas posibilidades de formar una escalera.

En Hold’em, las dobles parejas con las cartas más altas del flop le otorgarían una posición de fuerza, pero en Omaha, la misma jugada sería mucho más débil. Muchos jugadores juegan a Omaha con estas manos con confianza y olvidándose de que sus cartas son vulnerables, llegando a perder grandes cantidades de fichas.

Siendo claros, no necesitas olvidar todo lo que sabes del Hold’em para empezar de cero, pero sí debes entender que hay jugadas fuertes que al aparecer en Omaha tienen un valor más  bajo de lo que se piensa.

Haber jugado miles de manos de Hold’em ayuda al sentarse en una mesa de Omaha, pero hay que estar atento a muchas opciones y posibilidades, por lo que no hay que confiarse y hay que entender que el juego es diferente para no tener una falsa sensación de confianza y así poder evitar sorpresas.

Al contrario que en el Hold’em, no se debe evaluar la mano después del flop, sino que esta debe ser una evaluación preliminar, siendo tras el turn cuando se realiza la evaluación real del valor de la mano que se tiene.

Por supuesto que el flop da una idea sobre el valor de la mano y de la cantidad de fichas que un jugador puede estar dispuesto a jugarse, pero hay que saber que una determinada carta en el turn puede cambiar la estrategia a seguir y las opciones de victoria.

Tras el turn, el valor de las cartas es mucho más ajustado y la experiencia en el Hold’em puede ayudar a conocer las manos que pueden tener los rivales y las opciones de victoria para realizar las apuestas. Aun así no existen las mismas posibilidades que en el Hold’em y eso hay que tenerlo en cuenta.

El mejor consejo es evaluar las posibilidades de cada mano como si nunca se hubiese jugado al poker para evitar las falsas relaciones que puedan existir entre el Hold’em y el Omaha para, después de conocer estas, aprovechar la experiencia del Hold’em para optimizar las ganancias.

Por último queremos decir que hay una regla de oro que todo el mundo debe conocer al jugar a Omaha, si no tienes la mejor jugada posible evaluando las cartas de la mesa, es prácticamente seguro que alguien la tendrá. Al contrario que en el Hold’em, donde con la segunda mejor jugada posible existen muchas posibilidades de victoria, en el Omaha no es así.

En futuros artículos ahondaremos más en cómo jugar a Omaha para que puedas convertirte en un gran jugador.

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