Guia: Estructura de Ciegas en el Poker

¿El secreto? Una vida ordenada

En qué consiste, que son y cómo afectan las ciegas al desarrollo del torneo son las principales ideas que vamos a explicar en este artículo.

Las dos variables principales que definen la estructura de una ciega son la velocidad a la que se desarrolle el torneo y el nivel de estrategia de los jugadores. La estructura de la ciega está regulada por un conjunto de normas que dicen cómo y cuánto crece la ciega.

¿Qué son las ciegas y los antes?

Las ciegas, como probablemente sepas, son una parte fundamental del Texas Hold’em. Si no habías oído hablar de ellas, podemos decir de forma simple que las ciegas son dos apuestas que se hacen “a ciegas” en las que dos jugadores deben apostar antes de recibir las cartas.

Estos dos jugadores van cambiando en cada ronda así que todo el mundo acaba pagando una ciega cada pocas manos.

Si quieres algún dato más específico sobre lo que es una ciega puedes consultar los artículos que recogen las reglas del Texas Hold’em.

En un torneo, la cantidad de las ciegas no está fijado (aunque sí pueden estarlo en algunas ocasiones).

Las ciegas aumentan de forma periódica con el objetivo de forzar que al juego vaya llegando más y más acción.

Al principio del juego las ciegas son muy pequeñas y no merece mucho la pena jugar por ellas, pero con el paso del tiempo las ciegas van aumentando  y te ves forzado a reaccionar rápido si no quieres que tus fichas desaparezcan de mano de la ciega.

En el Texas Hold’em, para hacer referencia a una cantidad determinada de la ciega, nos referimos a la misma como “Blind level”, pero también es conocida como “antes”.

 Estas son apuestas que cada jugador debe poner en el bote en cada una de las manos que se jueguen. Las ciegas, recordamos, sólo las pagan dos jugadores.

Por ejemplo, puede haber ciegas de 1.000 y 2.000 fichas, pero cada jugador tiene que pagar, a mayores, 100 fichas. Aunque no parece una cantidad elevada, tener que pagar esta cantidad de fichas en cada una de las manos al final suma una cantidad elevada.

¿Qué tipo de juego quieres?

Para decidir la estructura de la ciega dentro del juego antes tienes que preguntarte varias cosas: ¿Qué tipo de juego quieres? ¿Te apetece un juego rápido y lleno de acción o prefieres dar la oportunidad a todo el mundo de demostrar que son capaces de jugar al póker y de hacerlo bien?

Cuanto más rápido aumente la ciega en cuestión de cantidad, más diversión se va añadiendo de forma implícita a la mesa de juego.

Si la ciega se convierte en una parte importante de tus fichas, la única opción que vas a tener es la jugar incluso si tus cartas no merecen la pena.

Sin embargo, si la ciega es pequeña y más adecuada a la cantidad de fichas de todos los jugadores, todo el mundo va a tener más posibilidades para demostrar y poner sobre la mesa sus mejores tácticas y estrategias.

Puedes ser más selectivo sobre cuándo jugar dependiendo de las cartas que recibas y puedes cuidar mucho más tu estrategia durante el desarrollo de cada una de las manos.

Cómo crecen las ciegas

Lo más habitual es que cada uno de los jugadores comienza el juego con una ciega grande de 100 fichas.

Si la ciega pequeña es 5 fichas y la grande es 10 fichas, cada jugador debería empezar con 1.000 fichas (10 X 100 = 1.000).

Si multiplicas por dos las ciegas, de 5 a 10, de 10 a 20, de 20 a 40, etc. Las ciegas va aumentando muy rápidamente pero sin llegar a crear un caos en la mesa de juego.

Si quieres que el juego tenga mayor acción lo que puedes hacer es saltarte el aumento “lógico” de la ciega.

Por ejemplo, puedes pasar de 5 a 10, de 10 a 20 y, en ese momento, ir directo de 40 a 80. También puedes añadir otros pasos intermedios si lo que prefieres es frenar el ritmo del juego, tales como 15/30.

Duración

La práctica ha demostrado que, en general, hay que aumentar de nivel las ciegas en un tiempo que no exceda de los 45 minutos.

En caso contrario el juego se va a prolongar durante horas. En el otro extremo, el nivel de cada ciega debe durar al menos diez minutos. El mejor tiempo son 20 minutos, ni mucho ni poco.

Dependiendo de lo a gusto que estés en la mesa de juego y la duración que quieras que tenga la partida, puedes hacer un descanso en la partida cada una o dos horas.